El barniz: un punto a favor en tu proyecto

· 25 de septiembre de 2017

A veces, los diseñadores gráficos tendemos a considerar el proceso de acabados como una parte secundaria que nada tiene que ver con el proceso creativo de nuestro proyecto. Por eso, no solemos tener en cuenta los tipos de barniz que deberíamos utilizar conforme al diseño de nuestro trabajo hasta que no llegamos a esta parte del proceso. ¡Un grave error!

Y es que, siempre es recomendable tener en cuenta el barnizado que vamos a utilizar en el papel antes de finalizar el proceso de diseño del proyecto, ya que, dependiendo de las características y acabados del mismo, nos convendrá más utilizar un tipo u otro de barnizado. Así que, vamos a entrar un poco en materia para explicaros qué tipos de barnices hay y para qué se suele utilizar cada uno de ellos.

Barniz base agua o laca acrílica

Este tipo de barniz se aplica en offset y con máquinas barnizadoras sobre proyectos impresos tanto secos como húmedos. Estos barnices, también conocidos como barnices infrarrojos, son secados mediante este tipo de luz, de ahí su nombre. Su secado es suave, rápido y no desprende olores. Puede utilizarse en todo tipo de soportes y además es de los más ecológicos. Podemos verlo comúnmente en envasados de alimentos, no solo mejora el aspecto si no también la velocidad de impresión ya que nos permite manipularlo inmediatamente.

Barniz de base solvente

El barniz de base solvente está formado por diversos plastificantes en base disolvente, así como por diferentes resinas duras. Este tipo de barniz se utiliza sobre impresos secos, utilizando una máquina barnizadora, y necesita calor para secarse.

Barniz UV o UVI

Este tipo de barniz es de los más empleados, aunque también es de los más caros. Se compone de resinas disueltas en alcohol, así que su secado es muy rápido, y se efectúa mediante lámparas de luz ultravioleta, de ahí su nombre. Se aplica sobre la tinta seca y se puede utilizar sonre cualquier tipo de papel, aunque con los papeles estucados es con los que se consigue un resultado de mayor calidad. El barniz UV se usa para destacar alguna característica del proyecto impreso, ya que le otorga un brillo único muy llamativo. Además, otro punto a favor es que posee propiedades impermeables, por lo que repele el agua ligeramente. También es resistente a la abrasión y al roce. Un dato que hay que tener en cuenta es que este tipo de barniz puede ser incompatible con algunas tintas de offset convencional.

Barniz con base aceite

Estos barnices contienen resinas y aceites naturales. Se conoce también como ‘barniz de máquina’, ya que se utiliza en la impresión offset como si fuera una tinta más. Es por eso que resulta bastante económico y además puede aplicarse tanto en tinta seca como húmeda. De esta manera, protegemos nuestro proyecto. Con este tipo de barniz conseguiremos un brillo estupendo, pero con el tiempo acabará amarilleando. Este tipo de barniz se seca por oxipolimerización, es decir, con oxígeno.

Barniz UV con pigmentos metálicos

Este barniz contiene pigmentos metálicos para otorgar a la pieza un efecto parecido al de la purpurina. Queda muy elegante y aporta una textura y efecto metalizado.

Barniz oloroso

Este barniz es de los más curiosos. Y seguro que lo habréis visto más de una vez en revistas y catálogos. Y es que, al frotarlo, rompemos unas microcápsulas que contiene que desprenden olor. Es utilizado comúnmente para muestras de perfume.